Para el sanador, hay 4 trampas del ego que hay que evitar:
1 Creer que “yo soy el sanador”. El sanador es un canal, es la Voluntad de sanar de paciente la que sana, aprovechando las energía que se han puesto en marcha durante el tratamiento o no.
2 Crees que se es el salvador y los pacientes las víctimas. (Cualquiera puede ser un ángel disfrazado).
3 Basar tu propia felicidad en el resultado de una sanación. Si no se sana estás triste, si se sana estás contento.
4 La comparación entre sanadores. La jerarquía espiritual se refiere a la responsabilidad, no a la superioridad.

